14/8/13

"Un Tren puede ocultar otro" de Kenneth Koch

 

Un Tren puede ocultar otro 
(Letrero en un cruce en Kenya)

En un poema, un verso puede esconder otro verso,
como en un cruce, un tren puede esconder otro tren.
Eso significa que si estás esperando cruzar
los rieles, espera un momento
hasta que el primer tren se aleje. 
Y así cuando leas espera hasta que hayas leído la próxima línea –
entonces es seguro proseguir la lectura.
En una familia, una hermana puede ocultar otra  hermana,
así que cuando estés cortejando, lo mejor es tenerlas todas al frente
de lo contrario al visitar a una te podrías enamorar de la otra.
Si eres mujer, un padre o un hermano pueden ocultar al hombre,
a quien has estado esperando amar,
así que siempre ponte de pie de la manera
en que las palabras se levantan frente a los objetos,
los sentimientos y las ideas.
Un deseo puede ocultar otro. Y la reputación de una persona puede ocultar  la reputación de otra. En el patio, un perro puede ocultar otro,  así que si escapaste 
del primero eso no significa que estés a salvo; una lila puede ocultar otra lila y también un montón de lilas,  y sobre el Appia Antica una tumba
puede ocultar una serie de tumbas. En el amor, un reproche
puede ocultar otra cosa, una pequeña queja puede ocultar una mayor.
Una injusticia puede ocultar otra – una colonia puede ocultar otra,
un uniforme rojo chillón otro, y  una columna completa. 
Un baño puede ocultar otro baño
como cuando, después de bañarse, uno camina en la lluvia.
Una idea puede ocultar otra idea: la vida es sencilla
oculta que la vida es increíblemente compleja, al igual 
que en  la prosa de Gertrude Stein
una oración oculta otra y es otra al mismo tiempo. 
Y en el laboratorio un descubrimiento oculta otro descubrimiento,
una tarde oculta otra, una sombra, un nido de sombras.
Un rojo oscuro, o un azul, o un púrpura – esto es una pintura
hecha por alguien llamado Matisse. Uno espera en el riel 
hasta que cruzan, esos ocultos dobles o, en ocasiones,
lo que se les asemeja. 
Un gemelo idéntico puede ocultar otro.
¡Y puede que haya más ahí! El ginecólogo contempla 
el valle de Var. Solíamos vivir ahí, mi esposa y yo, pero
una madre despierta oculta una hija de pocas luces. La hija oculta
su propia vivacidad de hija al revés.  Están en una
estación de tren y la hija sostiene una bolsa
más grande que la de la madre y la oculta exitosamente.
Al ofrecerse a llevar la de la hija uno se encuentra a sí
mismo confrontado por la madre
y  también tiene que llevar esa bolsa. Así que un tipo pidiendo bola
puede abiertamente esconder otro tipo pidiendo bola,
y una taza de café otra, hasta que uno está sobre excitado.
Un amor puede ocultar otro amor o el mismo amor
como cuando “te amo” de repente resuena falso y uno descubre
un amor más satisfactoria en la otra esquina, como
cuando “Estoy lleno de dudas” oculta “Estoy seguro en cuanto algo, y es eso”
y un sueño puede ocultar otro sueño como siempre hemos sabido.
En el Jardín del Edén Adán y Eva pueden ocultar
a los verdaderos Adán y Eva.
Jerusalén puede ocultar otra Jerusalén.
Cuando alcances algo, detente para que pase
y puedas verlo plenamente. En casa, no importa donde,
los rieles internos son peligrosos también: un recuerdo
ciertamente esconde otro recuerdo, y de esto se trata la memoria,
la eterna reverberancia de las entidades que se contemplan.
Leyendo A Sentimental Journey miras alrededor, 
en busca de Tristram Shandy, para ver
si está de pie ahí, debe estarlo, más fuerte
y más profundo y oculto como Santa Maria Maggiore
puede estar oculta en iglesias similares de Roma. Una acera
puede esconder otra, como cuando duermes,
y una canción esconde otra canción, los golpes arriba
ocultan el repicar  de la batería. Un amigo oculta otro,
 te sientas a los pies de un árbol con alguien
y cuando te levantas para irte hay otro ahí
con el que hubieses preferido conversar. un profesor,
un doctor, un éxtasis, una enfermedad, una mujer, un hombre,
pueden ocultar otros más. Detente para dejar que el primero cruce.
Te dices ahora es seguro avanzar, 
y eres golpeado por el siguiente tren. 
Hubiera sido mejor esperar al menos 

un instante para ver que se ocultaba ahí.

(Traducción Giselle Rodríguez Cid) 

Pinchar acá para leer más poemas de  Kenneth Koch