Jangueando en Egipto con Breyten Breytenbach
Incluso aquí hay piedras
desgastadas hasta la malevolencia por el tiempo
muelen dientes y rasgan
los ojos con su recuerdo.
En el desierto, el viento
es un escultor que trabaja la efímera
arena. Desesperado edita las estelas
para escribir los nombres de miles de esclavos
muertos para hacer grande a un Faraón.
Es un juego de locos.
