La espada de la enfermedad
Nada tiene que
ver el dolor con el dolor
nada tiene que
ver la desesperación
con la
desesperación
Las palabras
que usamos
para designar
esas cosas están viciadas
Enrique Lihn
Nada tiene que
ver el dolor con el dolor. Ni la desesperación con la desesperación. Ni la
propia locura con la verdadera locura. Son simples artificios que inventamos
para lo indefinible, para intentar dar significados a lo que no podemos nombrar
de este lado de la orilla. Yo menciono la palabra sufrir, pero no estoy
sufriendo como los que realmente sufren. Para los que sufren las palabras no
existen, están viciadas, usadas como camiseta de abuelo o de padre canceroso,
en un día borroso, sin fecha, ni recuerdo. El lenguaje es un gran mar donde nos
hundimos pero no entendemos sus símbolos. Las palabras son banales instrumentos
de sonido que no nos llevan al final del mar. Para conquistar el mar debemos
luchar con la espada de la enfermedad y del vacío.