Revista Ping Pong.- ¿Cuál fue tu primer contacto con la publicación: recitales, revistas, premios…?
Mi primer contacto con la publicación fue a través de revistas literarias. Así publiqué mis primeros poemas a finales de los años 70 del pasado siglo.
Creo que la proyección de la poesía española en Iberoamérica está limitada a un número reducido y repetido de autores (estimables, pero escasos), cuyos libros se editan en dos o tres editoriales, más allá de las cuales es difícil traspasar fronteras.
