Dalind
Sombras subversivas de los impávidos años;
las miradas mustias y errabundas
hoy recorren la biblioteca
se abre el tiempo
las miradas miran las manos pérdidas
que no buscan nada
y sólo encuentran cuerpos abstraídos,
magnolias arrancadas de la boca de los astros,
súbitos espectros amarillos; se queman en la oscuridad
silencio de los días que se echa a dormir en las avenidas;
todos lo pisan y nadie lo ve
inmemoriales posesiones exhibidas en los ojos de los muertos, inmemoriales colores que se arrancan uno a uno,
ojos penetrados por la Ilusión de un mediodía,
alaridos del agua y sus espectros;
premura del olvido,
las tabernarias sombras caben en una delgada
hoja de polvo y cenizas
dura fuente del pensamiento,
franca caricia
franca luz que en tu frente recuesta su calma
