Parece simple trabajar sin música
Cuesta mirar cuanto te acompaña
un incendio.
Cuando los discos viejos inundan la casa.
Cuando las paredes se vuelven gigantes
y estás parado en medio
y
de pronto las medias se te mojan
sin razón, y sin razón también la luz se
acaba.
y un barro antiguo se asoma bajo las señales.
Cuesta no cerrar los ojos
en la necesidad de detener algo.
