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1/4/19

"Frases para las Galletas de la Fortuna" de Frank O'hara



Creo que eres maravilloso y eso lo cree todo el mundo

Así como Jackie Kennedy tuvo un varoncito, tú también tendrás uno e incluso más grande

Conocerás un extranjero rubio y alto, y no le dirás ni hola

Emprenderás un largo viaje y te sentirás súper feliz, aunque sola

Te casarás con la primera persona que te diga que tus ojos son como huevos  
fritos

Al principio sólo existía un TU (me imagino que siempre habrá un TU)

Escribirás una gran obra de teatro que se presentará tres veces

Por favor llama al Village Voice que quieren entrevistarte

Roger L. Stevens and Kermit Bloomgarden tienen sus ojos puestos en ti

Relájate un poco; el más celebrado de tus tics nerviosos será tu ruina

Tu manera de caminar tiene una cualidad musical que te traerá fama y fortuna


Comerás pastel

¿Quién te has creído que eres? ¿Jo Van Fleet?

Piensas que tu vida es tipo Pirandello, pero es más bien tipo O’Neill

Algunas lecciones de baile con James Waring y quién sabe. Quizás algo ocurra.

Ese no es un agujero en tu media, es una mano en tu pierna.

Entiendo que hayas vivido en Francia, pero eso no significa que te lo sepas TODO

Debes de vestir blanco más a menudo (te sienta bien)

A la próxima persona que le hables le harás una propuesta bien ingeniosa

Todo el mundo en este cuarto quiere ser como tú

¿Has estado en el show de Mike Goldberg? ¿El de Al Leslie? ¿El de Lee Krasner?

En ocasiones, tu desinterés podría pasar por insinceridad a los extraños

Ahora que las elecciones se acabaron, ¿qué vas a hacer contigo?

Eres un prisionero en una fábrica de Croissants y lo adoras

Comes carne. ¿Por qué comes carne?

Más allá del horizonte hay un valle de tinieblas

Tú también pudieras ser primer ministro de Francia, si tan sólo… si tan sólo


Traducido por Frank Báez 

29/3/19

“Gratitud salvaje” por Edward Hirsch




Esta noche, cuando me arrodillé junto a nuestra gata, Zooey,
y metí mis dedos en su limpia boca gatuna,
y froté su hinchada panza que nunca sabrá de gatitos,
y la vi agitarse, arañando el aire,
y escuché sus solemnes chillidos de deleite,
estaba pensando en el poeta Christopher Smart,
quien quería arrodillarse y orar sin cesar
en cada una de las quebradas calles de Londres,

27/3/19

"La luz del mundo" de Derek Walcott





"Kaya now, got to have kaya now,
Got to have kaya now,
For the rain is falling". 
Bob Marley



Marley sonaba en la radio de la guagua
y la belleza tarareaba en voz baja los estribillos.
Pude ver como las luces en los planos de su mejilla
la rayaban y la definían; si este fuera un retrato
dejaría los claroscuros para el final, estas luces
suavizan su piel negra; le habría puesto un arete,
algo sencillo, en buen oro, para el contraste, pero ella
no llevaba joyas. Me imaginé que un dulce y potente
aroma emanaba de ella, como el de una pantera en reposo,
y la cabeza no era nada menos que heráldica.
Cuando ella me miraba y se volteaba de inmediato
cortésmente, ya que espiar a los extraños
es un acto descortés, era como una estatua,
como un Delacroix negro,
La libertad guiando al pueblo, los bultos
blancos de sus ojos, la boca de ébano tallada,
el torso sólido y femenino,
pero incluso eso se iba perdiendo de manera
gradual en el crepúsculo,
excepto la línea de su perfil y la mejilla iluminada,
y pensé: ¡Oh belleza, tú eres la luz del mundo!

31/10/17

Poemas de Chen Chen



Poema en ruidosos bocados

No puedo dejar de comerlas, palomitas de microondas con extra mantequilla.
No puedo dejar de verte, película alquilada sobre una familia de inmigrantes
Libaneses. No puedo evitar llorar, viendo a la familia decir

adiós a los parientes en el aeropuerto de Beirut - lágrimas saladas mezclándose con
la sal de las palomitas. No puedo ocultar mi descomposición, del amigo a mi lado.
No pude responder a su pregunta. ¿Te recuerda a tu familia cuando salieron de China?

Quiero decir, No, es completamente diferente, que en muchos sentidos lo es, pero
realmente estoy recordando lo que un amigo escritor me dijo una vez, Todo lo que escribes es sobre ser gay o chino- de cómo no puedo superar eso, y me pregunto si es verdad,

si todo lo que escribo es de alguna manera una narración de inmigrantes u otra
historia sobre salir del closet. Recuerdo un poema reciente, sobre pescateros en Seattle, y eso me hace feliz; está claro que ese no va sobre ser gay o chino.

29/5/17

Un poema de Frank O' Hara



Memorial day, 1950 

El mundo y Picasso me hicieron duro y rápido;
como cuando en un minuto derribo los árboles 
fuera de mi ventana con un equipo de creadores.
Una vez que El empezaba con su hacha, todo el mundo estaba lo suficientemente molesto para luchar por la última zanja y el último
montón de basura
                            A través de toda esa cirugía pensé
que tendría mucho que decir, y nombré varias cosas 
para las que Gertrude Stein no había tenido tiempo; 
pero entonces la guerra había terminado, esas cosas habían
sobrevivido e incluso cuando tienes miedo el arte 
no es un diccionario. 
Esto según Max Ernst.

21/5/17

Cinco poemas de Tal Nitzán




Habitación Número 10

La primera noche no dormí porque cómo puede defenderse una
persona echada de espaldas.

La segunda noche no dormí porque el aire se quedó sin aire
viniendo hacia mí.

La tercera noche no dormí porque todos los perros del pueblo se
pusieron a reclamar algo con insistencia.

La cuarta noche no dormí porque otro encontró dentro de una
campana pesada ese sueño que siempre deseé para mí.

La quinta noche no dormí porque los seis ángeles endebles que vi
en la iglesia zumbaban en la habitación hambrientos de mi sangre.

La sexta noche no dormí porque el perro de la pata rota que estaba 
en el camino seguía ahí como una señal cuando volví con su patita
colgada en el aire y sus ojos colgados en mí.

La séptima noche no dormí porque el cielo se puso verde como una
botella.

La octava noche no dormí porque tumbaron a un niño de rodillas y
no gritó o gritó y no lo escucharon.

La novena noche no dormí porque no tenía el cómodo sillón de
Matisse tapizado de terciopelo rojo y no me importó y estuve
sentada contemplando largo tiempo las cortinas que ondeaban en la
brisa y no pasó nada y no me importó y no tenía un buen paraguas
firme de los que no se dan vuelta por cualquier viento y no me
importó y alguien retorció mis palabras entre sus manos una a una
y no me importó y no supe no supe cuándo en esta vida mía
volvería a escuchar el dulzor de aquella música antes de morirme
como todos los demás y me importó.

Traducción: Adam Gai y Tal Nitzán

17/5/17

Nueve poemas de Delana Dameron






Al cuerpo, una elegía  
              Repentinamente el cuerpo dice noche.
                             Cyrus Cassells

El cuerpo no es
un insomne, algún 
sonámbulo crepuscular.
Se vuelve para acomodarse
según le plazca, a veces
en contra de tu voluntad.

El cuerpo elige
sus particulares escapadas
a las partes  traseras de la casa.
Buenas noches talón, boomerang
de huesos y tendones.

Buenas noches pies, planos
morteros de la tierra.

Vienen los doctores
a cortarte
a cubrirte con vendajes
de blanco lino. Ves,
tus piernas, tus troncos
de secoya desprovistos
de la corteza de su piel,
en peligro. Buenas noches
riñón, descendido hace tiempo
a un profundo coma,
necesitando máquinas para comer
o beber. Para él,
no hay despertar.

Tu brazo izquierdo hace
tiempo se retiró bajo las
sábanas. Tío, descansa
tu perfecta diestra
que nunca conoció derivación
o aguja, descánsala
para que aterrice la intravenosa. Juntos,
decimos buenas noches al corazón
que ya te ha fallado una vez.

Pero los ojos, ellos se niegan.
Tu boca no quiere irse
tan rápido. Así
que váyase despidiendo, Tío.
Repita sus cien adioses.
Mire esa bendita
bandada de aves
cruzando su ventana.

6/1/17

Un poema de Chris Abani



Jangueando en Egipto con Breyten Breytenbach

Incluso aquí hay piedras
desgastadas hasta la malevolencia por el tiempo
muelen dientes y rasgan
los ojos con su recuerdo.

En el desierto, el viento
es un escultor que trabaja la efímera
arena. Desesperado edita las estelas
para escribir los nombres de miles de esclavos
muertos para hacer grande a un Faraón.
Es un juego de locos.

2/12/16

Poema de Claudia Rankine



VI (Supe que lo que ocurría ante mis ojos estaba realmente pasando)

Supe que todo lo que estaba ante mí estaba sucediendo y luego el vehículo de la policía hizo un estrepitoso alto frente a mí como si estuvieran armando una barricada. En todas partes había destellos, una sirena sonando y un largo rugido se extendió. Tírate al suelo. Tírate al suelo ahora. Entonces lo supe.
Y no eres el tipo y aún así te ajustas a la descripción, porque sólo hay un tipo que siempre es el tipo que se ajusta a la descripción.
Dejé la casa de mi cliente sabiendo que me detendrían. Yo lo sabía. Simplemente lo sabía. Abrí mi maletín en el asiento del pasajero, para que pudieran ver. Sí oficial, rodó de mi lengua, que surgió de una campana que nunca podría sonar porque su emergencia es un peaje destinado a tragar.
En un paisaje sacado del fondo del océano, no puedes manejarte con cordura -tanta rabia que te saltan las lágrimas. No puedes manejarte con cordura. Todo es tan agotador. Todo esto te está desgastando y sigues sin ser ese tipo.

30/8/16

"Trece modos de contemplar un mirlo" por Wallace Stevens






Trece modos de contemplar un mirlo 

1
En medio de veinte nevados  
la única cosa que se movía
era el ojo del mirlo.

25/8/16

Cuatro poemas de Yusef Komunyakaa

Foto de Yusef Komunyakaa por Nancy Crampton


Fortaleza

Empiezo ahora con estas dos manos
puestas ante mí como una bendición y  un arma,

mirlos en vuelo feroz e instrumentos
de contacto y consuelo. Esta señal significa

para, y ésta significa, naturalmente, acércate,
amigo. Dibujo un círculo en la arcilla roja

alrededor de mis pies, donde ningún espíritu impuro
se atreva  a encontrarme. En este ángulo las manos

sobre la cabeza de un niño son un techo sobre un santuario.
Soy un novato en mi fortaleza en el bosque

con  el ojo derecho pegado a un nudo de la madera.
Puedo ver un zumbido en el árbol de caqui,

su maduro desapego -una crucecita  blanca
en cada semilla. La comba de fuego de la niña

golpea el suelo. Veo la puerta trasera
de esa casa cerrarse con un lento crujido

donde un hombre borracho y enojado tropieza
a través del umbral todos los viernes.

Veo el perdón, insoportable crepúsculo,
y estas dos manotas saben demasiado

sobre los clavos y el martillo, el tablón y el cielo inquieto.
La piedra labrada y el mortero son de otro mundo,

y a veces viene primero un portón alto.
Entonces enormes barriles de madera con granos,

harina, carne salada, y cal viva ante
veintiocho ballestas sobre cuatro torres.

13/8/16

"Un poema americano" de Eileen Myles*



Un poema Americano

Yo nací en Boston
en 1949. Nunca quise
dar a conocer este hecho, de
hecho, me he pasado la mayor parte
de mi vida adulta tratando de barrer
mis primeros años bajo
la alfombra y llevar una vida
que fuese claramente mía
e independiente del
destino histórico
de mi familia. Pueden 
imaginarse lo que era
ser una de ellos,
estar hecha como ellos, 
hablar como ellos
cargar con los beneficios
de haber nacido dentro 
de una familia americana
tan rica y poderosa. Yo fui
a los mejores colegios,
tuve toda clase de entrenadores
y tutores, viaje a todas partes, 
conocí a los famosos,
a los controversiales, a los
no muy admirables
y supe desde muy temprano
que si había alguna posibilidad
de escapar del destino colectivo
de esta famosa familia de Boston
yo tomaría ese camino
y lo he hecho. Me subí 

31/5/16

¡Feliz Cumpleaños, Whitman!


Hartford, Mayo 24/89

A Walt Whitman:

Usted ha  recién  vivido  los  mayores setenta años de  la historia del  mundo: los  más ricos en beneficio y en progreso de sus pueblos. Estos setenta años han hecho mucho más para ampliar la brecha entre el hombre y los animales que cualquiera de los cinco siglos que los precedieron. 

27/4/16

Poemas de Ravi Shankar



Exilio

No existe otro lugar en el cual preferiría no estar
más que éste; sin embargo, heme aquí, desposeído,
aunque no del todo, porque nunca he sido dueño
de lo que me han arrebatado, nunca he pertenecido
a un lugar, a una historia común, a nadie.
Incluso de niño, al ser insultado en la escuela
(cabeza de toalla, chico del punto, domador de camellos),
nunca eran precisos los abusos: sólo los Sij
utilizan turbante; las viudas y las jóvenes bindis,
y ninguna especie de camello es originaria de la India.
Si, como escribe Simone Weil, tener raíces es la necesidad
más grande y menos reconocida del alma humana,
contémplenme: soy un epíteto. Conjuro mi sustento
del aire, y tanto el olor a alcanfor como a carne me desagradan.
He usado un lugi entre mis piernas; consumido drogas
de moda  al palpitar de unos parlantes; bebido masala chai
aún humeante de una taza de lata; conducido un Dodge
a través del Vorrazano en hora pico, y siempre,
en cierta medida, sintiéndome extranjero, como meteorito
en noche de bingo. Este sentimiento ajeno, afilado con la punta
de la soledad, me utiliza para tallar la máscara apropiada
cada mañana. Aún no sé qué efecto tiene sobre mi alma.

26/4/16

Poemas de Alvin Pang


Foto tomada por Jon Gresham

Fracaso

No fue un bebé hermoso. Al nacer, incluso sus padres quedaron decepcionados: ellos querían un niño bello, gordito, como el primogénito, Logro. Pero, al contrario, Fracaso era pequeño, letárgico, de piel grisácea; casi nunca sonreía. Los parientes que llegaban a conocerlo apartaban rápido la mirada; se arrimaban a las esquinas, susurrando, meneando la cabeza de lado a lado.

25/4/16

Poemas de Nadija Rebronja




De Flamenco utopía
yo no escribo poemas
sólo escucho a las personas
y a las ciudades


luis, sobre algunas personas

mientras ella dormía
él se estaba afeitando
en el espejo cazó
el rostro de ella
la miraba
miraba
y sintió
que se parecía a alguien
encontró la forma de los ojos del dictador
los labios del criminal
el mentón del horrendo general
las orejas del carcelero del campo
se despertó
y se fue a hacer voluntariado
en el orfanato
como cada día

4/4/16

Dos poemas de Dylan Thomas



Poema en octubre
Cumplía treinta años bajo el cielo y fui despertado
por los murmullos del puerto y del bosque vecino
y el estanque con el mejillón y la garza
que predicaba en la orilla de la playa.
La mañana me reclamaba con el agua que rezaba el rosario
y el responso de la gaviota y del cuervo
y el golpeteo de los botes en el muro trenzado por las redes
como invitándome a levantar y echar a andar
en el adormecido pueblo.
Mi cumpleaños empezó con las aves acuáticas
y los pájaros de los árboles alados que llevaban
en vuelo mi nombre sobre las granjas y los caballos blancos
y yo me levanté en el lluvioso otoño y caminé
sobre el chaparrón de todos mis días.
Era en la pleamar cuando la garza se zambulló
y yo tomé el camino más allá de la frontera y de los portales
aún cerrados del pueblo que empezaba a despertar.

8/6/15

"Garcetas blancas" de Derek Walcott



Garcetas blancas

1
Cauto ante la luz del tiempo
que permite que las sombras matinales
se extiendan sobre el césped,
a las curiosas garcetas abrir sus picos y tragar
cuando tú, no ellas, o tú y ellas, se hayan marchado;
a las bullosas cotorras alistar su flota en el ocaso
para que abril encienda su violeta africano
en el retumbante mundo que te humedece
esos cansados ojos que detrás de dos lentes
se empañan: amanecer, atardecer,
los discretos estragos de la diabetes.
Acéptalo todo con frases ecuánimes,
con la solución esculpida que fija cada estrofa;
aprende que el césped brillante no opone resistencia
a las filosas preguntas de la garceta
y a las respuestas de la noche.

27/5/15

"Matrimonio" por Gregory Corso

Gregory Corso junto a Kaye McDonough y su hijo Nile en 1984

Matrimonio

¿Debería casarme? ¿Debería ser bueno?
¿Asombrar a la chica de al lado con mi traje de terciopelo y mi   
          capucha faustiana?
No llevarla al cine sino a los cementerios
contarle todo sobre bañeras hombres lobo y clarinetes bifurcados
a continuación, desearla y besarla y todos los preliminares
y ella llega hasta un punto y yo entiendo por qué
sin enojarme decirle ¡Debes sentir! ¡Es hermoso sentir!
En su lugar tomarla en mis brazos y apoyarla contra una vieja 
          lápida torcida 
y cortejarla toda la noche las constelaciones en el cielo-

25/5/15

"Para Ford Madox Ford en el paraíso"


por William Carlos Williams 



¿Hay más paz en el paraíso, mi querido amigo Ford, 
que la que sentías en Provence?  
No lo creo ya que tú con tus alabanzas  
hiciste de Provence  un  paraíso
con lo que podemos hacernos la idea
de cuanta  es tu alegría  en  las presentes circunstancias.    
Era el  paraíso lo que  allí  describías    
y que a pesar de su estrechez tú transustanciabas
para que los senderos y los jardines parecieran un
mundo más grandioso del que ahora habitas.
Pero, querido, te llevaste  casi todo.  
La Provence que tú
alababas tan bien ya no volverá a ser

la misma Provence
ahora que te has ido.