En la Tasca
Sentado a esta mesa
bebiendo un vino que no saboreo
charlando con alguien al que no oigo
y según dicen es un poeta del norte,
ella a dos mesas de distancia
habla y ríe sin pudor
goza plenamente de esos momentos
en que las miradas la rodean,
ella que no sabe donde estalla la soledad
o cuántas ausencias me trago en este vaso de vino,
ella
que no sabe de la angustia de los ojos
cuando su cuerpo se torna borroso.José
Todo sucede en el momento menos pensado
cuando ya nadie esperaba encontrar la tijera
ella aparece como por arte de magia
arriba de esa pila de libros
donde nadie, absolutamente nadie la había dejado.
De esto hablábamos el otro día cuando
José, el párroco del barrio
doblando la sotana en la silla
encontró la bombacha que María
hacía días buscaba con desesperación.