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27/4/09

W.D. Snodgrass: Una apreciación



Por Edward Byrne


Cuando ediciones BOA publicó mi primer libro de poesía, Along the Dark Shore, su aparición coincidió con la de una colección de poemas de otro autor de BOA, El Bunker del Fürhrer de W.D. Snodgrass. En consecuencia, nuestro editor, Al Poulin, organizó una serie de eventos publicitarios en Nueva York para celebrar la ocasión, incluyendo notas periodísticas, elaborados carteles comerciales en la Biblioteca Publica de Nueva York de la 5ta Avenida, una fiesta de publicación en el Gotham Book Mart, una cena en uno de los restaurantes mas lujosos de Manhattan, y una lectura en el City College.

La aguja del corazón  de W.D. Snodgrass


Traducido por Giselle Rodríguez Cid y Frank Báez 



A Cynthia  
Cuando no regresó a los buenos vestidos y a la buena comida, 
a su casa y a su gente, Loingseachan le dijo, 
“Tu padre ha muerto.” 
“Lamento escucharlo,” contestó. 
“Tu madre ha muerto,” le dijo el chico.
“Toda piedad para mi se ha ido del mundo.”
“Tu hermana, también, ha muerto.” 
“El suave Sol descansa 
En cada fosa,” dijo; “una hermana quiere
a pesar de no ser querida.” 
“Suibhne, tu hija ha muerto.” 
“Y una hija es la aguja del corazón.” 
“Y, Suibhne, tu pequeño, que te llamaba “Papi” –ha muerto.”
“Ay,” dijo Suibhne, “esa es la gota que
hace a un hombre desplomarse.”
Y cayó del árbol; 
Loingseachan tomó sus manos y lo esposó.  
Del romance Irlandés, La Locura de Suibhne.    
 
 
1  
Hija de mi invierno, nacida
cuando los nuevos soldados caídos se congelaban
en los empinados barrancos de Asia y apestaban la nieve,
cuando me desgarraba  

un amor que todavía no podía calmar, 
un miedo que silenciaba mi acalambrada cabeza
esa guerra fría donde, perdido, no podía encontrar
paz en mi voluntad,