Robles petrificados
hemos de morir tan frágiles como vinimos al mundo
nuestros cuerpos serán hierba / robles petrificados
piedras mansas en recodos ocres
el polvo se adueñará de lo que somos
y nos vestirá de silencio humano
para hacer cantar a las cumbres
a los nevados / al charco / a la ceniza
volveremos a recibir las noches y sus oscuridades / entonces
las tormentas y sus relámpagos / entonces
y todo será enigma
inexorable vacío que puebla la existencia
implacable e iracundo silencio que estrangula
nadie lo supo / tan solo lo intuimos
la muerte es metamorfosis del polvo
que se cubre de sustancia y vive
mientras dura el eco de la palabra
es la arrogancia del gesto de eso que llamamos dios
en medio de otras alteraciones
leve movimiento que nos arranca y nos arroja a la muda
como eterno retorno a ser ceniza
de lo que será por el instante
accidente / para algunos
existencia / para otros
