Me propongo presentar aquí algunos aspectos de la situación en que se encuentra una zona importante de la poesía dominicana y caribeña contemporánea en la que se observa una tendencia a propiciar una transformación de los hábitus de consumo y producción de mensajes literarios.
En ese sentido, me referiré muy a grandes rasgos a una serie de procesos socioculturales, políticos y económicos que, desde hace por lo menos cuatro décadas, vienen propiciando en los países caribeños la modificación del funcionamiento comunicativo de los textos poéticos. Para decirlo en pocas palabras: la poesía caribeña contemporánea tiende a situarse cada vez más fuera de los libros para salir, ya sea a la calle y a las plazas públicas, ya sea a la escena teatral o audiovisual, ya sea al mundo, por la vía de los libros electrónicos, los blogs y las páginas web.
