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31/10/17

Poemas de Chen Chen



Poema en ruidosos bocados

No puedo dejar de comerlas, palomitas de microondas con extra mantequilla.
No puedo dejar de verte, película alquilada sobre una familia de inmigrantes
Libaneses. No puedo evitar llorar, viendo a la familia decir

adiós a los parientes en el aeropuerto de Beirut - lágrimas saladas mezclándose con
la sal de las palomitas. No puedo ocultar mi descomposición, del amigo a mi lado.
No pude responder a su pregunta. ¿Te recuerda a tu familia cuando salieron de China?

Quiero decir, No, es completamente diferente, que en muchos sentidos lo es, pero
realmente estoy recordando lo que un amigo escritor me dijo una vez, Todo lo que escribes es sobre ser gay o chino- de cómo no puedo superar eso, y me pregunto si es verdad,

si todo lo que escribo es de alguna manera una narración de inmigrantes u otra
historia sobre salir del closet. Recuerdo un poema reciente, sobre pescateros en Seattle, y eso me hace feliz; está claro que ese no va sobre ser gay o chino.

29/5/17

Un poema de Frank O' Hara



Memorial day, 1950 

El mundo y Picasso me hicieron duro y rápido;
como cuando en un minuto derribo los árboles 
fuera de mi ventana con un equipo de creadores.
Una vez que El empezaba con su hacha, todo el mundo estaba lo suficientemente molesto para luchar por la última zanja y el último
montón de basura
                            A través de toda esa cirugía pensé
que tendría mucho que decir, y nombré varias cosas 
para las que Gertrude Stein no había tenido tiempo; 
pero entonces la guerra había terminado, esas cosas habían
sobrevivido e incluso cuando tienes miedo el arte 
no es un diccionario. 
Esto según Max Ernst.

17/5/17

Nueve poemas de Delana Dameron






Al cuerpo, una elegía  
              Repentinamente el cuerpo dice noche.
                             Cyrus Cassells

El cuerpo no es
un insomne, algún 
sonámbulo crepuscular.
Se vuelve para acomodarse
según le plazca, a veces
en contra de tu voluntad.

El cuerpo elige
sus particulares escapadas
a las partes  traseras de la casa.
Buenas noches talón, boomerang
de huesos y tendones.

Buenas noches pies, planos
morteros de la tierra.

Vienen los doctores
a cortarte
a cubrirte con vendajes
de blanco lino. Ves,
tus piernas, tus troncos
de secoya desprovistos
de la corteza de su piel,
en peligro. Buenas noches
riñón, descendido hace tiempo
a un profundo coma,
necesitando máquinas para comer
o beber. Para él,
no hay despertar.

Tu brazo izquierdo hace
tiempo se retiró bajo las
sábanas. Tío, descansa
tu perfecta diestra
que nunca conoció derivación
o aguja, descánsala
para que aterrice la intravenosa. Juntos,
decimos buenas noches al corazón
que ya te ha fallado una vez.

Pero los ojos, ellos se niegan.
Tu boca no quiere irse
tan rápido. Así
que váyase despidiendo, Tío.
Repita sus cien adioses.
Mire esa bendita
bandada de aves
cruzando su ventana.

2/12/16

Poema de Claudia Rankine



VI (Supe que lo que ocurría ante mis ojos estaba realmente pasando)

Supe que todo lo que estaba ante mí estaba sucediendo y luego el vehículo de la policía hizo un estrepitoso alto frente a mí como si estuvieran armando una barricada. En todas partes había destellos, una sirena sonando y un largo rugido se extendió. Tírate al suelo. Tírate al suelo ahora. Entonces lo supe.
Y no eres el tipo y aún así te ajustas a la descripción, porque sólo hay un tipo que siempre es el tipo que se ajusta a la descripción.
Dejé la casa de mi cliente sabiendo que me detendrían. Yo lo sabía. Simplemente lo sabía. Abrí mi maletín en el asiento del pasajero, para que pudieran ver. Sí oficial, rodó de mi lengua, que surgió de una campana que nunca podría sonar porque su emergencia es un peaje destinado a tragar.
En un paisaje sacado del fondo del océano, no puedes manejarte con cordura -tanta rabia que te saltan las lágrimas. No puedes manejarte con cordura. Todo es tan agotador. Todo esto te está desgastando y sigues sin ser ese tipo.

30/8/16

"Trece modos de contemplar un mirlo" por Wallace Stevens






Trece modos de contemplar un mirlo 

1
En medio de veinte nevados  
la única cosa que se movía
era el ojo del mirlo.

25/8/16

Cuatro poemas de Yusef Komunyakaa

Foto de Yusef Komunyakaa por Nancy Crampton


Fortaleza

Empiezo ahora con estas dos manos
puestas ante mí como una bendición y  un arma,

mirlos en vuelo feroz e instrumentos
de contacto y consuelo. Esta señal significa

para, y ésta significa, naturalmente, acércate,
amigo. Dibujo un círculo en la arcilla roja

alrededor de mis pies, donde ningún espíritu impuro
se atreva  a encontrarme. En este ángulo las manos

sobre la cabeza de un niño son un techo sobre un santuario.
Soy un novato en mi fortaleza en el bosque

con  el ojo derecho pegado a un nudo de la madera.
Puedo ver un zumbido en el árbol de caqui,

su maduro desapego -una crucecita  blanca
en cada semilla. La comba de fuego de la niña

golpea el suelo. Veo la puerta trasera
de esa casa cerrarse con un lento crujido

donde un hombre borracho y enojado tropieza
a través del umbral todos los viernes.

Veo el perdón, insoportable crepúsculo,
y estas dos manotas saben demasiado

sobre los clavos y el martillo, el tablón y el cielo inquieto.
La piedra labrada y el mortero son de otro mundo,

y a veces viene primero un portón alto.
Entonces enormes barriles de madera con granos,

harina, carne salada, y cal viva ante
veintiocho ballestas sobre cuatro torres.

13/8/16

"Un poema americano" de Eileen Myles*



Un poema Americano

Yo nací en Boston
en 1949. Nunca quise
dar a conocer este hecho, de
hecho, me he pasado la mayor parte
de mi vida adulta tratando de barrer
mis primeros años bajo
la alfombra y llevar una vida
que fuese claramente mía
e independiente del
destino histórico
de mi familia. Pueden 
imaginarse lo que era
ser una de ellos,
estar hecha como ellos, 
hablar como ellos
cargar con los beneficios
de haber nacido dentro 
de una familia americana
tan rica y poderosa. Yo fui
a los mejores colegios,
tuve toda clase de entrenadores
y tutores, viaje a todas partes, 
conocí a los famosos,
a los controversiales, a los
no muy admirables
y supe desde muy temprano
que si había alguna posibilidad
de escapar del destino colectivo
de esta famosa familia de Boston
yo tomaría ese camino
y lo he hecho. Me subí 

31/5/16

¡Feliz Cumpleaños, Whitman!


Hartford, Mayo 24/89

A Walt Whitman:

Usted ha  recién  vivido  los  mayores setenta años de  la historia del  mundo: los  más ricos en beneficio y en progreso de sus pueblos. Estos setenta años han hecho mucho más para ampliar la brecha entre el hombre y los animales que cualquiera de los cinco siglos que los precedieron. 

29/4/16

Siete poemas de Louise Glück



Semejanza final

La  última vez  que vi a mi padre  ambos hicimos lo mismo.
El estaba parado en la puerta de su habitación,
esperando que yo acabase de hablar por teléfono.
Que él no estuviera pendiente a su reloj
era una señal de que quería conversar.

Conversar para nosotros siempre significó lo mismo.
El decía algunas palabras, yo decía unas de vuelta.   
Y en eso consistía. 

Casi terminaba agosto, hacía mucho calor, mucha humedad.
Al lado los trabajadores arrojaban gravilla fresca  en la marquesina.

Mi padre y yo evitábamos estar solos;
No lográbamos conectarnos, hablar por hablar.
Era como si no existieran
otras posibilidades.
Así que esta era especial: cuando un hombre se esta muriendo,
hay de que hablar.    

Debe haber sido temprano en la mañana. De un lado a otro de la calle
los aspersores empezaron a funcionar. El camión del jardinero
apareció al final de la cuadra
hasta que se detuvo para estacionarse.

Mi padre quería contarme cómo era eso de morirse.
Dijo que no estaba sufriendo.
Dijo que se había quedado esperando el dolor, aguardando, pero nunca vino.
Lo único que sentía era una especie de debilidad.
Le dije lo mucho que me alegraba, que me parecía que tenía suerte.  
Algunos de los maridos se subían a sus carros para ir al trabajo.
No gente que conociéramos. Nuevas familias,
familias con niños pequeños.
Las amas de casa se paraban en la marquesina,  gritando o haciendo ademanes. 

Nos dijimos adiós como acostumbrábamos,
Sin abrazarnos, nada dramático.
Cuando el taxi vino, mis padres lo observaron desde la entrada,
Agarrados de las manos, mi mamá tirando besos como suele hacer,
ya que le molesta cuando una mano no se  está usando.
Pero por primera vez, mi padre no sólo se quedó parado ahí.
Esta vez saludó. 

Eso mismo hice yo en la puerta del taxi.
Como él, saludé para esconder el temblor de mi mano.

27/5/15

"Matrimonio" por Gregory Corso

Gregory Corso junto a Kaye McDonough y su hijo Nile en 1984

Matrimonio

¿Debería casarme? ¿Debería ser bueno?
¿Asombrar a la chica de al lado con mi traje de terciopelo y mi   
          capucha faustiana?
No llevarla al cine sino a los cementerios
contarle todo sobre bañeras hombres lobo y clarinetes bifurcados
a continuación, desearla y besarla y todos los preliminares
y ella llega hasta un punto y yo entiendo por qué
sin enojarme decirle ¡Debes sentir! ¡Es hermoso sentir!
En su lugar tomarla en mis brazos y apoyarla contra una vieja 
          lápida torcida 
y cortejarla toda la noche las constelaciones en el cielo-

25/5/15

"Para Ford Madox Ford en el paraíso"


por William Carlos Williams 



¿Hay más paz en el paraíso, mi querido amigo Ford, 
que la que sentías en Provence?  
No lo creo ya que tú con tus alabanzas  
hiciste de Provence  un  paraíso
con lo que podemos hacernos la idea
de cuanta  es tu alegría  en  las presentes circunstancias.    
Era el  paraíso lo que  allí  describías    
y que a pesar de su estrechez tú transustanciabas
para que los senderos y los jardines parecieran un
mundo más grandioso del que ahora habitas.
Pero, querido, te llevaste  casi todo.  
La Provence que tú
alababas tan bien ya no volverá a ser

la misma Provence
ahora que te has ido.  

14/8/13

"Un Tren puede ocultar otro" de Kenneth Koch

 


Un Tren puede ocultar otro 
(Letrero en un cruce en Kenya)

En un poema, un verso puede esconder otro verso,
como en un cruce, un tren puede esconder otro tren.
Eso significa que si estás esperando cruzar
los rieles, espera un momento
hasta que el primer tren se aleje. 
Y así cuando leas espera hasta que hayas leído la próxima línea
(entonces es seguro proseguir la lectura).
En una familia, una hermana puede ocultar otra  hermana,
así que cuando estés cortejando, lo mejor es tenerlas todas al frente
de lo contrario al visitar a una te podrías enamorar de la otra.
Si eres mujer, un padre o un hermano pueden ocultar al hombre,
a quien has estado esperando amar,
así que siempre ponte de pie de la manera
en que las palabras se levantan frente a los objetos,
los sentimientos y las ideas.
Un deseo puede ocultar otro. Y la reputación de una persona puede ocultar  la reputación de otra. En el patio, un perro puede ocultar otro,  así que si escapaste 
del primero eso no significa que estés a salvo; una lila puede ocultar otra lila y también un montón de lilas,  y sobre el Appia Antica una tumba
puede ocultar una serie de tumbas. En el amor, un reproche
puede ocultar otra cosa, una pequeña queja puede ocultar una mayor.
Una injusticia puede ocultar otra (una colonia puede ocultar otra,
un uniforme rojo chillón otro, y  una columna completa). 
Un baño puede ocultar otro baño
como cuando, después de bañarse, uno camina en la lluvia.
Una idea puede ocultar otra idea: la vida es sencilla
oculta que la vida es increíblemente compleja, al igual 
que en  la prosa de Gertrude Stein
una oración oculta otra y es otra al mismo tiempo. 
Y en el laboratorio un descubrimiento oculta otro descubrimiento,
una tarde oculta otra, una sombra, un nido de sombras.
Un rojo oscuro, o un azul, o un púrpura (esto es una pintura
hecha por alguien llamado Matisse). Uno espera en el riel 
hasta que cruzan, esos ocultos dobles o, en ocasiones,
lo que se les asemeja. 
Un gemelo idéntico puede ocultar otro.
¡Y puede que haya más ahí! El ginecólogo contempla 
el valle de Var. Solíamos vivir ahí, mi esposa y yo, pero
una madre espabilada oculta una hija despabilada. La hija oculta
su propia sagacidad de hija al revés.  Están en una
estación de tren y la hija sostiene una bolsa
más grande que la de la madre y la oculta exitosamente.
Al ofrecerse a llevar la de la hija uno se encuentra a sí
mismo confrontado por la madre
y  también tiene que llevar la de ella. Así que un tipo pidiendo
un aventón puede abiertamente esconder otro tipo pidiendo aventón, y una taza de café otra, hasta que uno está sobre excitado.
Un amor puede ocultar otro amor o el mismo amor
como cuando “te amo” de repente resuena falso y uno descubre
un amor más satisfactorio en la esquina siguiente, como
cuando “Estoy lleno de dudas” oculta “Estoy seguro en cuanto algo, y es eso”
y un sueño puede ocultar otro sueño como siempre hemos sabido.
En el Jardín del Edén Adán y Eva pueden ocultar
a los verdaderos Adán y Eva.
Jerusalén puede ocultar otra Jerusalén.
Cuando alcances algo, detente para que pase
y puedas verlo plenamente. En casa, no importa donde,
los rieles internos son peligrosos también: un recuerdo
ciertamente esconde otro recuerdo, y de esto se trata la memoria,
la eterna reverberancia de las entidades que se contemplan.
Leyendo A Sentimental Journey miras alrededor, 
en busca de Tristram Shandy, para ver
si está de pie ahí, debe estarlo, más fuerte
y más profundo y oculto como Santa Maria Maggiore
puede estar oculta en iglesias similares de Roma. Una acera
puede esconder otra, como cuando duermes,
y una canción esconde otra canción, los golpes arriba
ocultan el redoblar de la batería. Un amigo oculta otro,
te sientas a los pies de un árbol con alguien
y cuando te levantas para irte hay otro ahí
con el que hubieses preferido conversar. Un profesor,
un doctor, un éxtasis, una enfermedad, una mujer, un hombre,
pueden ocultar otros más. Detente para dejar que el primero cruce.
Te dices ahora es seguro avanzar, 
y eres golpeado por el siguiente tren. 
Hubiera sido mejor esperar al menos 
un instante para ver que se ocultaba ahí.

(Traducción Giselle Rodríguez Cid) 

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