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15/6/17

Tres poemas de José Watanabe



El guardián del hielo 

Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo
que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol.
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
el heladero me pidió cuidar su efímero hielo.

Oh cuidar lo fugaz bajo el sol…

El hielo empezó a derretirse
bajo mi sombra, tan desesperada
como inútil.
                 Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.

No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
a cumplir con la vida:
yo soy el guardián del hielo.

1/11/16

Poema de Rodolfo Hinostroza

foto Jaime Cabrera

Los huesos de mi padre 
"Hemos cerrado el pasado
con gruesas lágrimas de acero" 
Javier Heraud

¿Serán éstos los 206 aristocráticos huesos de mi padre?
¿Todos completos, con su maxilar inferior, su frontal,
sus falangetas, su astrágalo,
su vomer, sus clavículas?
¿No se habrán confundido
en la Fosa Común
con los de un vagabundo
de esos que abundan en las calles de Lima,
y mueren sin un grito? ¿Cómo voy a confiar
en que sean éstos los huesos de mi querido padre,
don Octavio, Tachito,
si en la Fosa Común donde lo echaron
puede ocurrirle cualquier cosa
a los huesos de uno?

13/9/16

Poemas de Roger Santiváñez


                                                 
     


Ravenhill springtime  

1 [Kora]
Primavera total hoy día en Ravenhill
Un viento fresco reina entre las ramas
Suavemente imprime su ritmo al transcurrir

La dorada mañana se ilumina sola
Como si fuera la luz su esencial su
Divino espléndido retornar inquieto

Intensa claridad sobre árboles aún muertos
Pero ya florecerán magnánima nibelunga
Futuro incierto con la sola certidumbre

Del verdor & la pureza del aire
Nuevamente enternecido por el brote
De los pétalos adivinados hechizo

Del pensamiento en el momento de
Los silbos metódicos a intervalos qué
Estarán haciendo esas aves ocultas

En la maraña reverdecida prin
Cipiando a soñar la dimensión
De un nuevo canto aún no codi

Ficado por los árboles oscuros pren
Didos sinembargo a la luz prima
Veral que hoy persiste planeando

Solitaria como el pájaro azul

            De la leyenda

29/5/16

Poemas de Martín Zuñiga Chávez

 

Parece simple trabajar sin música 

Cuesta mirar cuanto te acompaña
un incendio.

Cuando los discos viejos inundan la casa.
Cuando las paredes se vuelven gigantes
y estás parado en medio

y
de pronto las medias se te mojan
sin razón, y sin razón también la luz se acaba.
y un barro antiguo se asoma bajo las señales.

Cuesta no cerrar los ojos
en la necesidad de detener algo.

26/11/08

José Miguel Herbozo Duarte

La ciudad libre de miedo
Multiplicaba sus puertas
Federico García Lorca

huyó lo que era firme, y solamente
lo fugitivo permanece y dura
Francisco de Quevedo
La memoria es transparente, la mañana
se divide sobre el cielo, se desatan
las entrañas del invierno, separando
la memoria de los cuerpos, estaciones
donde nace una ilusión resplandeciente
sometida al rojo círculo de fuego.
La memoria es de papeles, la mañana
es un brillo de silencio que contempla
nuestros lirios sobre el fuego,
transformando el suelo inerte,
recubriendo de cenizas el cemento.
Ciudades tenebrosas donde todo renace,
repitiendo el mismo limbo
en el sendero,
repitiendo el mismo canto alucinado
sobre la flor del ensueño:
principio de final oh caos innumerable
el rito de la voz
el tiempo intenso
la memoria de estaciones en mi canto
y el sonido de los pasos que hemos dado
para llegar aquí
anudando las palabras los sonidos secos
la mirada no podría subvertir
nuestra suerte sumergida en el deseo,
el sonido con que se cubre el retorno
de un pasado que va quedando lejos,
enredado entre las piedras, calcinado,
como voces que nos hablan ya de más
y recuadros que se apagan en el tiempo.

Diego Lazarte


El Faro 

Será esta una espada clavada en medio del sueño
o un faro que nos deslumbra con su oscuridad.
Obcecantes bajorrelieves,
lenguaje de la humedad y las nervaduras.
En las paredes veré obstinadamente
caparazones de crustáceos,
desalmados ojos
que decías encontrar siempre en las nudosidades.
Sobre las frías y ásperas rocas de sus acantilados
Dejo crecer mis pensamientos
Que en cualquier momento se cubren por las aguas
Que en cualquier momento muestran galeones de mi alma.
Imagino que hago suaves ondas con mis párpados
Y te toco.
Una curiosidad desmedida por sus destellos,
te acercara a mí.
Perdiera la fe en los reflujos,
adiós mi mar sesudo y extenuante.
Dejara que mis sentidos, cada vez más planos,
mirasen más allá
donde siente mi corazón
la sombra de un denso y metálico mar
deslumbrado por la oscuridad
de un faro por la noche.


Willy Gómez Migliaro

Amores del aire]

el paso de los astros devela un signo mayor a mi ascendente
cambia de ruta
y deja los vestidos de noche dividida en Londres New York Cusco
el paso de los astros o noche de géminis rompe la escritura
qué haré apariencia o mutación en el acto

ahora dejo amor dejo aire
y en los extensos movimientos de mi campo
un amable crepúsculo
cerca


Dalmacia Ruiz- Rosas Samohod

Señor
Soy tan pobre
Que la única
Ofrenda
Que pude traer
Soy yo

En: Baile (2000)

Arianna Castañeda


LA SEGUNDA Y ÚLTIMA MUERTE DEL POBRE NIÑO WANKA*
(Kella Taki)
Fin de un viaje y telegramasouvenir
¿Cómo será la muerte del poeta
que visita chicas azules
en cada mesa?
¿Será dura?
¿Será blanda?
Licuefacta, anticipo
será licuefacta y cargada de lirios
y amuletos musicales fabricados
con jirones de las chicas
traídas de otras mesas
más lontanas
por supuesto
por supuesto
no creo más en los sacrificios humanos
ni en los suicidios del fin del mundo.
Debajo de su ataúd
(o mantel a cuadritos)
derretirá la flor su acertijo
y en los coros derramarán
las Danaides los más perversos
y flojos cantos:
Pobre wankas wañurpusqa
pobre wankas wañurqusqa
yawar qocha patachampi,
allin toro lazusqampi
loca vaca maskasqampi.**
Nadie llorará la pérdida,
salvo yo, por supuesto
pero solamente tres veces,
luego lo negaré todo.


Patricia Colchado Mejía

-------
miro tu espalda
magullada por el deseo
las manchas de tu piel
el aroma helénico de tus cabellos
me miro ahora tendida
bajo la palidez de tus ojos
recién
mi tacto comprende
que tú amaneces en mí

y yo en tu sombra


Miguel Angel Malpartida Quispe

I.

Estoy de pie
en el ojo del ave que apacigua
con sus alas el roquerío.

Es inútil encerrarme el corazón
entre estas columnas de astillado mar
que bate derritiendo mis catedrales
cuando preciso de una silla luminosa
para brindarte el sonido del agua
como una palabra que retorne a nuestra


sedienta memoria
...mientras demora en pasar la felicidad de los peces
sólo pienso inútilmente en detener
la edad del calor.

Lucho Zúñiga

Escalera

..................................................................................UNO
................................................................................siempre
..............................................................................y todos uno
............................................................................uno es todos
..........................................................................y el tiempo
........................................................................la verdad
......................................................................Y uno entiende
....................................................................uno lo sabe todo
..................................................................Y ahora
................................................................el silencio…
..............................................................y ahora el gran final
............................................................por última vez
..........................................................uno observa el mundo
........................................................es inevitable
......................................................a todos
....................................................la muerte nos va igualando
..................................................¿para qué seguir subiendo?
................................................y uno se pregunta
..............................................aunque no se quiera
............................................pero uno tiene que subir
..........................................y ya cuesta subir cada peldaño
........................................decrece
......................................y uno ya no crece
....................................y pasan los años
..................................luego uno no sabe bien qué hacer
................................y gana
..............................pero muchas veces pierde
............................y entra en el juego
..........................y cree encontrar algo
........................y sigue creciendo
......................y busca
....................pequeños instantes de gloria
..................y también disfruta
................pero sufre
..............y vive bien
............y crece
..........y se cansa
........sacia su sed
......calma su hambre
....observa el mundo por primera vez
..uno nace
UNO

Andrea Cabel García

[san antonio I]

un loco sentado en una rama,
un saxofón que perdona luminoso, como una santa pierna,
como un triunfo pálido entre el tigre y las bellotas.

todo en la torre está tranquilo.
las olas de plata y los animales que blasfeman,
la necesidad de compararte atado a mis uñas.

la salud como aspaviento de leche y petróleo,
la infancia socavando lo repentino, las velas, las luces,
el humo de la cocina y la estrella fija en el cielo,
la misma que acompaña ardiendo, contemplando,
sin respuesta,
sin pedazo de polvo
sin desnudez que agobie.



José Cabrera Alva

DESDE LOS ESCOMBROS

Eran días de penumbra
los dioses amontonaban basura en nuestros techos
y las mujeres
usaban oscuros cinturones para evitar el coito
Eran los tiempos del dulce fuego
la edad anciana del desierto
se erguía como un espigado madero
y de los escombros sagrados del amanecer
un vagabundo perseguido por escupitajos
traía a nuestros cuerpos
las noticias de la tribu

El crujido de la Historia
era algo más que un bello peplo
una moneda lanzada
a la noche y los perros
como si los llagados labios del silencio
pudieran contarnos
la cosmogonía enfermiza de los recién nacidos
esperaban el cieno

¡Ah pálido animal el tiempo y sus entrañas!
de entre las piernas huesudas de los ríos
una garza sin ojos
nos sobrevolaba el cuello
en nombre de la luna
y de este territorio
cantábamos como búho
entre cansadas piedras

En nombre del delirio
caminamos en la arena
y fue nuestra palabra
un lívido espejismo
extendiéndose en el cielo
como una inmensa nube
en estos ciegos días
de dulce y vano fuego

Denisse Vega Farfán

∫ canción en el río Sava ∫

observo el prado 
la ardiente ceremonia de un par de libélulas
en la rama del eucalipto entre los pinos
me desnudo
desato mis decoloradas botas
-miserables emblemas del extravío y el amor-
cautelosamente me introduzco en el río
como una tímida caricia
soy otra alga otro pez atornasolado
(una brema por ejemplo)
o tal vez un guijarro lanzado con furia a la corriente
una almeja que guarda la roja saliva del silencio
una balsa en la que va un pensamiento náufrago
un bayo tronco colmado de termitas
que triunfalmente se ahogan
soy una rana croando los crepúsculos
un nenúfar

desciendo
soy un remolino
una mentira transparente
que la realidad no devora

nubes salobres nubes vegetales se disipan
la luz traspasa el limbo de piedras marrones
y apacibles cangrejos
entonces descubro que existe otro río
bajo el fondo del río que se asemeja
a una muerte de labios azules
a una palabra indecible que aprendemos a sentir
con los ojos repletos de palabras indecibles
existe otro prado
donde también se sueña
se contemplan ardientes ceremonias
como un par de libélulas en la rama de un eucalipto
o una muchacha que se desnuda entre los pinos
se introduce en el río
y es otra alga otro pez atornasolado
que desciende con vehemencia
descubre que existe otro río bajo el fondo del río
otro prado y lo mira
me mira
un grito callado nos une
un abismo transparente nos divide
seráfica tortura

18/4/08

Márlet Ríos


Cementerio marino
(haikus)

Moscas danzan sobre

la arena que cubre

restos de un pelícano.

@@
Un cangrejo muerto

parece blandir

aún sus tenazas.

@@
La malagua muerta

no da buen aspecto

salvo a las moscas.

@@
Estrella agónica,

otras guardan luto

en el mar de arriba.

Axthedmio Mau Guil

Dromedarios abriles en tibios apellidos de nada

La muerte es grande.
Le pertenecemos, con la risa en los labios.
Cuando nos creemos en el corazón de la vida,
Osa, de pronto, llorar en nosotros

Rilke.


Cierro mis ojos
Cierro las celdas de mi cráneo
Cierro el extraño ruido del silencio
Que ociosas van tomando forma de poema
Pienso y no pienso en un asesinato
Resuelvo en una triste ecuación cuadrática de besos
Estos dromedarios abriles góticos de amor
Pienso en la naturaleza del cuchillo
Y entre su desnudez artística me secuestro
A veces pienso y cierro los no ojos
El mundo parece apretar mis parietales con los muslos
De mis ojos
Pienso en no
Una sílaba enloquecida
Resbalándose bajo la espalda de junio
Que toma forma de híbridos ataúdes
Y en cada una de ellas
Un tibio apellido con olor y sabor a Nada




Axthedmio Mau Guil. (Lima, Perú, 1988) Cursa estudios de Lingüística y Literatura en la UNASAM. En su haber encontramos los inéditos poemarios: Baladas a la Muerte (2003), Húmedo Húmero (2006), Breve Anatomía de la Sombra e Intersticios de la Nada (2007. Sus trabajos se pueden apreciar en su Web personal: 
www.literatura-zero.blogia.com.